A veces callamos porque no tenemos nada que decir, o porque tenemos
tanto que es mejor no decir nada, o simplemente por miedo a sincerarse a
decir todo lo que se piensas sin que nadie te cohíba de no expresar tus
sentimiento aquello que sientes sin miedo a que los de mas te juzguen.
Pero que es el silencio… es un vacío lleno de palabras. Es algo extraño
donde están todas las palabras que no queremos decir, donde se guardan
todos los sentimientos… A veces somos esclavos de ellas en mañanas
repletas de pensamientos, esas tardes enteras de recuerdos, esas noches
de confusión y de tristeza. El día se hace eterno tan solo por esos
pensamientos que rondan mi cabeza minuto tras minuto. Mi estado de
ánimo, mi voluntad, mi necesidad de saber que simplemente yo me
encuentro bien... Eso lo perdí hace tiempo, los pensamientos cada vez se
agrandan más, pero de forma involuntaria son muchísimo peores que los
de hace dos minutos... He intentado hacer todo lo posible para que mi
mundo vuelva a renacer, que la felicidad sea lo más abundante, pero es
imposible. He malgastado todas mis fuerzas y ahora lo único que me queda
es vivir con la misma preocupación de siempre, por mucho que me cueste,
no será fácil. Suelen decir que lo imposible no existe, pero de verdad,
que ya lo estoy dudando…
No hay comentarios:
Publicar un comentario