Seguidores

domingo, 26 de febrero de 2012

Cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva.

Ya. Soy un poco rara. Un día me verás llorando y al siguiente dando saltos de alegría. Puedo ser la más odiosa que conozcas y la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Pero, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, el gris no existe: o te quiero o te odio, algo me gusta o no puedo ni verlo, me da igual todo o todo me influye. Que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, lloro hasta soltar la última lágrima, cuando río se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegue, de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario