Me despertó, maldito aparato con aquella música de Mcfly a todo volumen,
era un numero desconocido, tal vez 675..., 685.... ¿Qué más da? No lo
cogí, ¿ para qué? No había sido un día especialmente feliz , aunque
bueno comparándolo con el resto de los días de verano, tampoco dejaba
mucho que desear. No sé.. tal vez sea mi bipolaridad o quizá el problema
sea que soy yo la rara. Llamó tres veces más, a la quinta se lo cogí
tras un cuelgo- llamo-cuelgo. En fin, así es la vida. Eran días de
fiestas, alcohol, hora y conciertos. Nada, odiaba las aglomeraciones y
el alcohol y el humo me odiaban, chica rara, ya lo he dicho. Yo era más
de cama un viernes a las tres de la mañana, ¿puedo decir sábado?
-¿Quién eres?- Yo y mi carácter bordillo, en fin, continuo con la historia.
- ¿ Puedo decirte algo?
-Yo he preguntado primero- de mis casillas no me sacaba nadie, chica de formalidades no es que sea especialmente.
- Sabes quien soy.- Claro que sabía quién era desde que había oído la
primera pregunta, no sé como pude continuar, el corazón me temblaba,
intentaba explotar.
-¿Y qué quieres? ¿ Decirme que estás enamorado de otra?
-No
-¿ Decirme que nuestro tiempo acabó en el mismo instante en el que yo me di la vuelta aquel estúpido 21 de Febrero?
-No.
-¿ Entonces qué quieres? ¿Joderme otra vez, decirme que solo he sido la " chica del sábado equívoca"?
-¿Puedes dejar ese monologo de una vez? ¿ Puedes dejarme hablar?
-Habla, aunque creo que exiges demasiado para lo poco que has dado.
-Cállate. Te llamaba porque estoy aquí, otro puto 21 de Febrero y
me faltas tú. Aguantaría que te fueras mil veces si después volvieras a
mí para discutir.Aguantaría que me contaras lo bien que te ha ido el año
cuando yo me he ido muriendo por las esquinas pensando en todo lo que
no pudimos darnos. Te llamaba esta noche para decirte que busqué un
pretexto para olvidarte y cuando la dejé me di cuenta de que el dolor
que sentí aquella noche contigo no lo he vuelto a sentir por nadie.
Quería decirte que cuando volviste a mí no supe reaccionar, no supe ver
en tus ojos lo que tanto había amado otras veces, has cambiado pero no
aquel brillo, creo que fueron tus lágrimas. Aquel día estaba en shock,
lo sé, lo sé, fui un gilipollas. ¿ Pero qué esperabas?
- No esperaba nada de ti, eso era lo peor. Estoy enamorada y eso me
convierte en una estúpida caprichosa sin razón alguna. Te hice daño y te
pido perdón. Pero yo regresé a ti días después, no he estado con nadie
porque nadie se merecía ser utilizado. Era tan grande lo que sentía, lo
que siento joder. No tengo ni idea, son las tres de la mañana y quizá
los últimos chupitos hayan invadido mis estúpidas neuronas.
-Somos idiotas, somos unos idiotas redomados. ¿Deberíamos intentarlo de nuevo? Yo te quiero, tú me quieres.
- Se quién eres, se que te quiero, tal vez no tenga seguro lo de que me
quieras pero son las tres de la mañana un puto tres de septiembre. Has
bebido y yo también lo he hecho, no me estás mirando, no sé si cuando me
veas seguirás diciendo lo mismo o correrás a otros brazos.
-No seas niña
-Lo soy y deberías saberlo. Pero no puedo negar...
-¿ Eso es un sí?
- Eso es un " Este no es nuestro día"- y colgué.
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