A tí, mi pequeño rincón sincero, aquel que sabe todo sobre mí, y yo todo
sobre el. A tí, el que siempre me escucha, aunque no le apetezca, el
que no pone resistencia alguna al mostrar aquel dolor inhumano que
alguna vez sentimos todos, y también a aquel que algún día deseé con
toda mi alma no poseer.
Aunque en el fondo, me das muchísima pena, y a la vez me pregunto ¿qué
pasaría si no te tuviera?, ¿sería todo mucho más fácil?, a veces me lo
parece.. pero por el contrario no sabría ser sin tí. A veces me sirves
para desahogarme, aunque no es necesario, sabes todo lo que siento. Eres
ese resquicio que se encuentra en lo más profundo de mi ser, con el que
jamás podría enfrentarme, ya que tendrías todas las de ganar.
Eres el primero en saber que estoy enamorada, sí, el primero, a decir
verdad, eres tú el que empiezas a darme los indicios de estas
sensaciones.
A tí, mi más fiel compañero, con el que puedo pensar en voz alta, y no
hace falta que esconda mis sentimientos. Con el que es demasiado fácil
llorar, ya sea de alegría o tristeza. Con el que sonreir es un reto,
extremadamente satisfactorio. Y enfadarse es un desasosiego increíble.
A él, el que ha hecho que viva las experiencias más importantes en mi vida, y que experimente todas las sensaciones posibles.
Con el que me queda muchísimo por vivir, y eso me da fuerzas para seguir.
No se cómo, pero eres experto en hacer que me convierta en adicta al
sonido de mi propia ilusión, el que hace que le de sentido a todo lo que
no tiene, y ya sea por suerte o por desagracia.. haces que sea como
soy.
En fin que más puedo decir, gracias.
¿ El músculo más fuerte del cuerpo? El corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario