+Dios, creo que lo quiero.
-¿Crees? Eso se sabe o no se sabe...
+Es que yo nunca he querido a nadie.
-¿Entonces?
+Cómo explicarlo... Me encanta cuando aparece con esa sonrisa, como si
pudiera arreglar el mundo. Y luego están esas cosas que hace, como
llamarlo... esos detalles. Cuando te mira con esa carita, sin decir ni
una palabra. ¡Ah! Y cuando se pone a cantar en medio de todo el mundo y
la gente le mira cómo diciendo: "pero qué hace éste", y a el no le
importa. Y luego están esas veces en las que dice que el mundo es una
mierda y que nadie vale para nada, pero que lo que más le entusiasma es
vivir y conocer gente. Me encantan esos días que tiene, cuando está
pensativo y ni se te ocurre lo que le pasará por ahí dentro, pero te
comes la cabeza para averiguarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario